jueves, 26 de enero de 2012
martes, 24 de enero de 2012
Delegar
domingo, 22 de enero de 2012
sábado, 21 de enero de 2012
Miedo
miércoles, 18 de enero de 2012
Decir Adios
viernes, 13 de enero de 2012
jueves, 12 de enero de 2012
Ya No Mas Muñeca Rota
tu piel sobre la mía, una corriente recorría mi cuerpo, no era electricidad creo que aunque me cueste decir la palabra era amor. Tus brazos acariciando cada centímetro desconocido en mi cuerpo, y sin embargo estar en tus brazos parecía tan familiar, como si fuera el lugar donde estaba destinada a estar en ese momento, esa noche, y me quedan ganas de seguir ahí. Tantas cosas en tan poco tiempo, sin embargo el sentimiento será eterno.
La piel se me eriza y pienso en ti, en lo mas cercano a lo perfecto que he conocido. Cierro los ojos y veo tu sonrisa del momento, tan sincera, tan llena de emociones que explotaban al chochar tus labios con los míos. No encuentro palabras para describir un momento indescriptible, un momento único, un momento que puedo decir me ha puesto esta boba sonrisa que no puedo quitar de mi rostro, no es que quisiera hacerlo, me siento tan completa tan YO, tu caballerosidad me hizo segura como nadie mas me había logrado hecho sentir.
Jamás había estado en una situación tan vulnerable, mostrando todo lo que soy, sin saber si seria suficiente, y me hiciste sentir tan segura, me enseñaste a dejarme llevar. Mis impulsos me llevaron a tu boca, mi corazón no paraba de latir, sentía que todo pasaba a mil por hora, pero veía cada momento en cámara lenta, alargando cada segundo lo mas que pudiera, conservándolo pero viviéndolo plenamente. Explotando cada una de esas sensaciones, desde el hormigueo en los dedos de mis pies, pasando por mis piernas adormecidas, mi cadera balanceándose al compas de tus latidos, mis brazos aferrados a tu pecho, mi corazón palpitando de una manera que podía escucharlo, y mi mente concentrada en enfrascar tu aroma. Sinceramente atreviéndome a ser libre, cosa que años atrás había dejado de intentar.
El mundo entero diría que esto es un error, a veces sé que es mucho peso, y nos preocupa, pero lo que diga el mundo la verdad ya me canso. Como poder llamarlo error, y sentir equilibrio a tu lado, sentir cada parte de mi alma en perfecto estado, ya no me siento muñeca rota, ni fea, a tu lado me siento bonita, cuando tus manos acarician mi cara con tanta pasión pero a la vez tan delicadamente me hacen sentir que valgo la pena, tenia tanto que no me sentía asi, tu me has devuelto la esperanza.
Con un beso me probaste que merezco sentir, entonces para mi jamás seria un error, tus labios me han sanado las heridas que otros dejaron tan profundas y tan abiertas, que aun después de tanto tiempo seguían ahí tan intentas, y tu sin saberlo, sin quererlo, llegaste a cauterizar el dolor a base de abrazos, y caricias. Tu sonrisa me transporta a la mejor versión de lo que soy.
Si leyeras esto quizá no entenderías, nunca hemos sido buenos con las palabras cuando se trata de nosotros. A veces no alcanzan las palabras al palpitar de nuestros corazones, el simple hecho de escuchar tu respiración en mi cabello me deja sin aliento, escuchar tus susurros en la oscuridad, me hacen ver aun que nada sea visible, veo mas haya de lo que mis ojos alcanzan a mirar, algo mas dentro que tu piel, algo que las palabras no logran encontrar, pero que al estar solos no hay donde poderlo esconder.
sábado, 7 de enero de 2012
La Historia de Nuestra Vida
Desde hace varios años soñaba con lo que toda mujer sueña al crecer; conocer al amor de mi vida de la manera mas inesperada, tal vez mientras leía un libro recargada en un árbol o en una fiesta presentándose como el mejor amigo de uno de mis amigos. Un día me pediría ser su novia y yo diría que si aunque fingiría pensarlo solo para asustarlo un poco. Después de eso nos daríamos nuestro primer beso, seria en medio de una conversación, seria un poco torpe de ambas partes porque los nervios nos ganarían, después de todo sin siquiera darnos cuenta nos estaríamos dando nuestro ultimo primer beso. Seria todo un caballero y me conquistaría día con día abriéndome la puerta del carro, regalándome flores sin ninguna otra razón mas que su amor, hablando horas por teléfono sobre nuestras vidas y muchos otros detalles que me deslumbrarían.
Iríamos de paseo a la playa con amigos, caminaríamos descalzos sobre la arena hablando de filosofía y los sueños que aspiramos lograr. Iríamos a fiestas, al cine, pero mas que nada hablaríamos de todo. Después de algunos años acabaríamos la universidad. Iríamos a la graduación del otro junto con su familia, nos tomaríamos fotos con las togas y el birrete y años después esa foto estaría en la sala de nuestro hogar.
Iríamos a todas las reuniones familiares en la que mis tíos lo pondrían incomodo preguntándole “¿para cuando la boda?” El solo les sonreiría. Hablaríamos sobre dar el siguiente paso en nuestra relación pero a veces las cosas se complicarían. A pesar de todo siempre nos apoyaríamos el uno al otro, en la perdida de un trabajo, en conflictos con nuestras amistades, siempre uno al lado del otro. De repente él empezaría a pasar mucho tiempo con mi mejor amiga, y yo no tendría la menor idea de porque y aunque nunca se los diría en el fondo sentiría un poco de celos.
Un día mi invitaría a salir como todas las demás veces, me pondría un vestido que me hiciera sentir hermosa, él llegaría a mi casa de traje con un ramo de rosas, me daría un beso en la mejilla y lo notaria un poco nervioso. Iríamos a cenar y después de la cena me llevaría a un lugar lleno de arboles donde hubiera una hermosa vista. De repente se pondría serio, y me diría que soy la mujer con quien quisiera pasar el resto de su vida, y asi sacaría de su bolsillo una caja con un anillo dentro, me haría la pregunta mas importante de mi vida y yo le respondería que si con mis ojos llenos de lagrimas.
Tendríamos unos de los meses mas alocados hasta ese momento, discutiríamos donde querríamos celebrar nuestra boda. Nuestros mejores amigos nos acompañarían respectivamente a elegir invitaciones, pasteles, lugares, bandas, todo lo que se necesita para una boda que jamás habíamos pensado. Y entonces llegaríamos a una florería y con una sonrisa en mi boca le diría a la florista “son las flores para mi boda” él me estaría abrazando por detrás, y antes de que yo pudiera decir algo, le diría a la joven “que sean tus lilas mas hermosos, son sus favoritas” mi corazón sentiría una calidez indescriptible.
El día de la boda la iglesia estaría llena de lilas, todas las personas que son importantes para nosotros estarían sentados sonriendo, yo llegaría nerviosa toda vestida de blanco del brazo de mi papa, al entrar por el pasillo lo miraría del otro lado con su traje, él me sonreiría y yo no podría evitar derramar unas cuantas lagrimas. Mis damas de honor vestidas de rojo a mi lado. En la fiesta nos estaría esperando una banda con la cual bailaríamos nuestro primer vals como esposos, al sonido de la primera canción que me dedico. La luna de miel seria a un lugar lleno de flores y arboles donde nos disfrutaríamos el uno al otro, deseosos de regresar y empezar nuestra vida juntos.
Llegaríamos de la luna de miel a nuestra casa vacía, poco a poco tendríamos que ir amueblándola a nuestro gusto. El jardín de la misma seria enorme, donde él pondría una hamaca a pesar de que yo le diría que no lo hiciera. Yo estaría trabajando de psicóloga, mis sueños serian poner un pequeño consultorio en la parte inferior de la casa.Él seria un licenciado y siempre hablaría de lo mucho que adora su trabajo.
Después de algunos años tendríamos a nuestro primer hijo, sería un varón. Él estaría tan emocionado que compraría millones de prendas de bebe, antes de que naciera no querríamos saber el sexo, pero él haría trampa y lo sabría. Tendríamos algunas peleas porque él olvidaría comprar pañales, o porque yo no lo escucharía con tanta emoción sobre su trabajo. Yo dejaría de trabajar un tiempo y me enfocaría en mi bebe, le pediría ayuda a mis amigas con hijos y a mi mama. Él le enseñaría a andar en bicicleta y le compraría su primer balón de futbol. Lo acompañaríamos en su primer día de escuela y me abrazaría cuando yo comenzara a llorar porque mi bebe esta creciendo. Yo consentiría a mi hijo comprándole dulces, y dejándolo desvelarse.
A los 2 años tendríamos a nuestro segundo bebe, esta vez seria una niña. Él lloraría al verla por primera vez, se desviviría por ella, todas las noches le cantaría canciones de cuna mientras la arrullaría en sus brazos, cada vez que la escuchara llorar se levantaría de inmediato y le contaría la historia de cómo nos conocimos. Su primer día de clases él le diría que no podría tener novio hasta la universidad y reiría al darle un abrazo. Cuando los 2 estuvieran un poco más grandes, leeríamos cuentos con ellos en nuestra cama, y haríamos rompecabezas en la mesa de la sala. Cada navidad esperaríamos con ansias la llegada de Santa Claus y les trataríamos de dar todo lo que nos pidieran. Les enseñaríamos a practicar deportes, y hacer hot cakes de desayunar, y cada mes los mediríamos en la pared, para ver que tanto crecerían mes a mes. Los domingos los llevaríamos a casa de los abuelos para comer, donde ellos los consentirían y harían todo lo que les pidiesen. Cuando los 2 tuvieran mas de 6 años les compraríamos un perro, con quien pasarían horas enteras jugando en el jardín y pelearían por ver con quien dormiría, el perro terminaría durmiendo en la cama de mi esposo y mía por gusto. En el jardín quitaríamos la hamaca, pondríamos columpios y toda clase de juegos para los niños.
Tendríamos viajes a la playa y campamentos familiares. Nos meteríamos en toda clase de problemas los cuatro juntos, por mucho tiempo seriamos inseparables, aunque en el fondo él y yo sabríamos que terminaría conforme fueran creciendo, y nos daríamos cuenta que estaban creciendo mucho mas rápido de lo que quisiéramos.
En su adolescencia él le enseñaría a nuestro hijo sobre como tratar a las mujeres, y hablarían de cosas de hombres. Les enseñaría a ambos a manejar y se quejarían porque comenzaríamos a darles mas responsabilidades en la casa. Yo compartiría con mi hija galletas y nieve cuando cualquier joven le rompiera el corazón, y tendríamos que evitar que nuestro hijo fuera a golpear a ese joven. Le diría a mi hija que no todos los hombres le romperían el corazón, le enseñaría a maquillarse, y hablaríamos de sus planes a futuro. Mientras tanto nuestra casa siempre estaría llena de adolescentes quedándose a comer y a dormir, a nosotros nos encantaría. Él y yo seguiríamos tan unido como siempre, iríamos al cine y a cenar casi todas las semanas, también pasaríamos mucho de nuestro tiempo leyendo en nuestro sillón de la sala, yo leería novelas románticas, y él leería libros de historia.
Asistiríamos orgullosos a las graduaciones de nuestros hijos, y los apoyaríamos con sus decisiones de que estudiar. Poco después se nos unirían a las comidas familiares las parejas de nuestros hijos, y nos sentiríamos orgullosos viendo que son mas serias que las anteriores. Poco después se irían a vivir en su propio hogar y un día nos darían la noticia de que se casarían. El día de la boda de mi hija él caminaría del brazo de ella, y yo estaría al lado de mi hijo llorando. Bailaríamos juntos y nos sentiríamos jóvenes una vez mas, disfrutaríamos la alegría que es ver crecer a nuestros hijos.
A los pocos años que nuestros hijos se casaran nos iríamos de 2da luna de miel, descansaríamos acostados viendo el mar, nos leeríamos poemas y hablaríamos de lo rápido que pasa la vida. A los pocos meses de regresar de esa luna de miel nos darían la noticia de que seriamos abuelos, y nuestros nietos nacerían con no muchos meses de diferencia. Al nacer nuestros nietos decidiríamos consentirlos y les dejaríamos hacer cosas que nuestros hijos y sus parejas no les dejarían, decidiríamos hacer eso porque eso fue lo que hicieron nuestros padres. Nuestros hijos se quejarían y nos dirían que nos estamos “ablandando” nosotros les contestaríamos que algún día lo entenderían. A nuestros nietos les enseñaríamos a jugar cartas, y tomaríamos millones de fotos con ellos las cuales pondríamos por toda la casa. Veríamos como van creciendo mientras a nosotros se nos llenaría de canas el cabello.
Nos jubilaríamos casi al mismo tiempo, tendríamos mucho tiempo libre y eso nos uniría más de lo que cualquier día pudimos haber estado unidos antes. Tomaríamos café escuchando música, leeríamos cada vez mas libros. Como muchos adultos de nuestra edad, nos dormiríamos mas temprano y despertaríamos al mismo tiempo que sale el sol para regar las plantas del jardín. Caminaríamos tomados de la mano hablando de lo rápido que pasa el tiempo mientras veríamos como nuestros nietos crecerían y vivirían lo que vimos vivir a nuestros hijos y lo que hace ya mucho tiempo llegamos a vivir nosotros. Nuestros últimos meses nos iríamos a vivir a la playa, viendo el atardecer sentados en la arena, rodeados de la memoria de los recuerdos, y asi moriríamos en fechas aproximadas, juntos como siempre lo estuvimos, y con una sonrisa en nuestros rostros.
Yo creía en todo eso hasta que te conocí. Al principio no entendía, pero ahora es que estoy segura que no necesito todo eso para ser feliz, con tan solo estar a tu lado podría ser completamente feliz, y tu aun no lo comprendes, ni siquiera pasa por tu cabeza. Quizá es de esas cosas que como mujer lo sabes desde que miras a los ojos de la otra persona, tu tal vez necesite tiempo, y eso tenemos de sobra. Porque la verdad es que no importa en que parte nuestra historia “comience” la verdad creo que comenzó desde que nacimos.
Ahora realmente no me importa no haber sido tu novia de preparatoria, o no serlo en la universidad tampoco. Mientras compartamos los buenos momentos y estemos juntos, no necesito tener esa etiqueta. En la boda no me importa si las flores son lilas o si quiera si hay flores pues la verdad solo te estaré mirando a ti. No me importa si en el vals bailo mi canción favorita o una que ni siquiera conozca, mientras tus pies guíen mis pasos yo seré feliz. No me importa si vivimos en una casa grande o en un departamento, mientras llegues a ese lugar cada noche a mi lado, considerare ese lugar mi hogar. No me importa si tenemos 1, 2, o 6 hijos, mientras sepa que siempre estaremos juntos para leerles sus cuentos. No me importa si en la navidad comemos pavo o comida china, con tu risa me sentiré lo suficientemente llena. No me importara a donde vayamos de vacaciones, o si es que lo hacemos, mientras encuentre tu mano al estirar la mía, sé que las cosas serán de maravilla, no me importara eso ni muchas cosas más.
No me importan ni el tiempo ni el lugar de las cosas, digo al final el ritmo es lo de menos, mientras todo lo que suceda involucre un tu y un yo, sé que las cosas no podrán estar mejor.
jueves, 5 de enero de 2012
Ser Feliz
miércoles, 4 de enero de 2012
El dolor de ocultar
Besando tú sonrisa es donde quiero estar,
Tus manos me hipnotizan, no hay mejor lugar
Camino muy deprisa, deseándote encontrar
Me muero de la risa para no llorar
Te vi, y se me olvidaba que con ella siempre estas
Oculto en mi sonrisa una lagrima de sal
Oculto en mi sonrisa este dolor que amarte me da.
Me imagino el aroma, y tu forma de besar
Me siento tan cobarde por ocultarte la verdad,
Yo siempre te he amado, jamás lo he podido demostrar.
Robarte un beso ha sido una meta a alcanzar.
Soy la amiga que en secreto no te para de soñar,
Soy la amiga que en secreto no te para de amar.
Conozco cada una de tus formas de pensar,
Se cada secreto que tu corazón dice guardar,
Cambiaria si supiera que te fueras a fijar
Y aun después de todo jamás me vas a amar,
Así que dime ¿Qué tiene ella que te pone a suspirar?
Así que dime ¿Qué tiene ella que la lograste amar?
La oportunidad se esfuma entre los dedos y se me va
Creo que cada día ella te enamora más
Creo que cada día ella te enamora más
Creo que cada día mi sonrisa pierde autenticidad
Creo que cada día te alejas sin dudar
Creo que este día mi corazón se partió a la mitad
Y todo porque nunca pude darme la oportunidad
Y todo porque nunca tuve el valor para arriesgarme a decirte la verdad.

