Decir adiós a mis mejores amigas siempre es difícil, esta época en la que están los años sabáticos y los intercambios universitarios, son las mas probables en que tenga que despedirme. hace 6 meses también tuve que hacerlo con otra de mis mejores amigas que decidió ir a conocer Londres pero ella regresara ya en poco tiempo.
la idea de que una persona se vaya a conocer otro estado, otro país en teoría es una forma de aprender tanto para las personas que se quedan como para ellas que se van, pero las personas que se quedan sufren a sus seres queridos, es un duelo de perdida sin siquiera darnos cuenta.
Antes no entendía porque los foráneos sufrían tanto. Ahora entiendo que es difícil tanto para ellos estar en otro lado al que no están acostumbrados como para sus familiares y amigos vivir sin ellos. Queramos o no uno se acostumbra a ver a las otras personas determinado día, saber en donde podemos encontrarlas. Y cuando se van es el momento en que empezamos a ver las pequeñas cosas que dábamos por sentadas.
hoy me comí un cuernito con chocolate del ITESO y para muchos sera indiferente, pero yo siempre me comía la mitad, y le daba la mitad a mi amiga porque me empalago. Hoy tuve que ver a quien regalárselo, porque no estaba ella para robarme la otra mitad, extrañe mucho eso, y antes ni importancia le daba.
Extrañamos consejos, abrazos, saludos, compartir comida, sentir la seguridad de ver a alguien, miradas, salidas, ver ciertas cosas que pertenecía a esa persona, los comentarios que harían. Extrañamos tanto lo que nos encanta de esa persona como las cosas que no nos agradan, porque al final todo es parte de ellos.
Contar los días en los que regresaran tampoco sirve pues el tiempo es relativo, extrañamos por momentos y a destiempos. así que lo único que realmente nos queda es esperar, a que al regreso las cosas siguen igual que antes y haber aprendido algo de la situación.
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